¿COMPETIDORES O SOCIOS? HASTA QUÉ PUNTO ES FAVORABLE PARA RUSIA LA COOPERACIÓN TÉCNICO-MILITAR CON C...

 
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30.03.2012

¿COMPETIDORES O SOCIOS? HASTA QUÉ PUNTO ES FAVORABLE PARA RUSIA LA COOPERACIÓN TÉCNICO-MILITAR CON CHINA

¿COMPETIDORES O SOCIOS?
HASTA QUÉ PUNTO ES FAVORABLE PARA RUSIA LA COOPERACIÓN TÉCNICO-MILITAR CON CHINA
Cómo Rusia debe tratar a China: ¿como socio o competidor? Esta cuestión debe analizarse tanto desde el punto de vista geopolítico, como económico. Suministrando armamentos a Pekin, nosotros contribuimos a que en nuestro extremo oriente aprezca no sólo un fuerte vecino, sino un competidor en el mercado mundial de armamentos. Sobre este y otros temas se pronuncia en su entrevista exclusiva el Vicedirector del Servicio Federal de Cooperación Técnico-Militar Viacheslav DZIRKALN.

TARJETA DE PRESENTACIÓN
DZIRKALN Viacheslav Kárlovich
Nacido en 1954, en Riga. En 1975 completa los estdios en la Escuela Superior de Ingeniería de Aviación de Riga Ya.I.Alksnis. Ocupa diferentes cargos en la Fuerza Aérea de la URSS. Desde 1980 pasa el servicio en el regimiento especial de entrenamiento de aviación del Centro de investigación y preparación de cosmonautas. En 1996 se envía para el Comité Estatal de la Federación de Rusia para la política técnico-militar, más tarde, al Ministerio de Relaciones Económicas Exteriores de la Federación de Rusia. En febrero de 2001 se nombra Jefe de la Dirección de la Política Regional del Comité de la Federación de Rusia para la Cooperación Técnico-Militar con países extranjeros del Servicio Federal de CTM. En diciembre de 2004, según la resolución del presidente de la FR, fue nombrado Vicedirector del Servicio Federal de CTM. Está condecorado con la medalla “Por los méritos de combate” y la Órden de Amistad. Posee el grado del teniente general.

– Viacheslav Kárlovich, hace rato usten estuvo en la feria de armamentos que se llevó a cabo en Dubái de Emiratos Árabes Unidos. ¿Qué experiencias, ideas e impresiones usted lleva?

– “Dubai Airshow” – es el salón aeroespacial más grande en la región. La exposición presentada allí por diferentes empresas, resultó bastante interesante. Esta vez la atención principal estaba centrada en los contratos de adquisición de aviones civiles. Fueron cerrados dos negocios más fuertes del año: entre los EAU y la Boing, por 18,5 mil millones de dólares (más la opción de 8 mil millones) y entre Catar y Airbus Industrie, por 8,5 mil millones. Los Emiratos, así como Catar, pretenden modernizar su flota aérea civil, que según ellos, está un poco vieja. Por tanto. estos negocios, por la cantidad de naves adquiridas, fueron representativos para el evento. Además, ellos permiten entender cómo y hacia donde se mueve el mercado de técnica aérea.

Rusia estaba representada en “Dubai Airshow – 2011” por cinco empresas que enseñaron sus productos en uno de los pabellones. El mayor interés han llamado las exposiciones de Rosoboronexport y la Corporación Aeronáutica Unida (ОАК). También gozaron de interés los productos de la sociedad “Helicópteros de Rusia”, S.A.A., Corporación de Construcción de Motores “Saliut”, compañia fabricante de equipos de radionavegación “Kompas”. En el día de su inauguración, nuestro pabellón fue visitado por el dirigente del emirato de Dubai, el jeque Muhammad, quien destacó que Rusia está presente en la feria ya por décima vez.

Durante el evento se han mantenido negociaciones diarias bastante intensas. No sólo con los países de la región del Próximo Oriente, sino también con las delegaciones de otros estados. Por supuesto, el mayor interés estaba centrado en los helicópteros de las empresas Kamov y Mil. Además, no quedaron sin atención nuestros aviones de combate.
Actualmente seguimos la política de participar en este tipo de eventos como una sola exposición. Y cuando nos venían a visitar nuestros socios, las conversaciones se llevaban sobre tres temas: aviones de marcas Su, Mig y avión de entrenamiento Yak-130.

Además, en Dubai fueron enseñados los sistemas rusos de defensa antiaérea, en primer lugar los sistemas de medio alcance “Buk” y “Tor”, que fueron objeto de consultas. Los contratos aún no están firmados, pero yo no soy partidario de firmarlos precisamente en ocasión de los salones. Estos eventos sirven ante todo para demostrar el producto y hacer ejercicios de exhibición, mientras que los contratos de compraventa de armamentos y material bélico requieren de una minuciosa preparación. Por tanto, su suscripción no necesariamente tiene que hacerse en las ferias. Es este evento, las conversaciones se referían más al trabajo de mercadeo.

Resumiendo las cosas, creo que la exposición rusa fue bastante seria y respondía a los requerimientos del mercado del Próximo Oriente, no limitándose al mercado de productos de uso militar. Por ejemplo, la misma empresa “Saliut” presentó no sólo los motorers para aviones de combate, sino también las plantas potabilizadoras, plantas de bombeo de gas y otros equipos. Reitero que no nos limitamos a los productos de uso militar. El objetivo que estábamos planteando, fue logrado. Enseñamos una vez más que Rusia sigue ocupando posiciones líderes en la construcción de motores de aviación, y no perdimos el interés hacia nosotros.

– ¿Cómo valora usted las perspectivas de desarrollar y fabricar armamentos en cooperación con China?

– Seamos francos: China es una potencia suficientemente seria en el plano de desarrollo de diferentes sistemas de armamentos. Vale recordar la técnica que China produce para el Ejército, Fuerzas Aéreas y Marina de Guerra. Usted fue muy preciso en su pregunta: nosotros efectivamente debemos pasar a una nueva etapa en nuestras relaciones. Y esta etapa está en la búsqueda de una cooperación mutuamente ventajosa en el desarrollo y fabricación de ciertos tipos de armamentos e material bélico.

No es ningun secreto que nosotros y China somos competidores en varios mercados de armamentos. Por eso nos pusimos de acuerdo con nuestros colegas de buscar puntos de convergencia, donde nosotros pudiéramos colaborar y no competir. En primer lugar se trata de los mercados atractivos para ambas partes. Y ahora ya hay temas en que se trabaja con mucha seriedad.

Talvez, es un poco prematuro hablar de los resultados, sin embargo este trabajo se está llevando a cabo y ya se ha logrado el entendimiento entre las partes. Creo que en un futuro cercano podremos salir a los mercados de armamentos y material bélico con algun producto conjunto. Podrá ser, ante todo, algun producto del área de construcción naval o aeronáutica. Aprovecharemos algo de la experiencia avanzada de ellos, y ellos de nosotros. Nuestros colegas chinos siempre dicen que Rusia es uno de los líderes en el desarrollo y fabricación de armamentos y material bélico, por eso, repito, ellos están por una estrecha colaboración con nosotros.

– ¿Y cómo en este caso se resolvería el problema del derecho de autor? Como sabemos, este tema es bastante doloroso para Rusia.

– En realidad, hubo período, cuando nosotros entregábamos sin ningun control nuestra propiedad intelectual, sin recibir, digamos, algunos dividendos. Sin embargo, en la última década pasamos a trabajar de forma muy activa no sólo con China, sino también con los países ex-miembros de Pactro de Varsovia que en los tiempos soviéticos fueron recipientes de muchas licencias para fabricación de armamentos. Ya tenemos firmados varios convenios de protección de propiedad intelectual con estos países. En caso de China, el respectivo convenio fue suscrito en 2008. El Ministerio de Justicia de la Federación de Rusia está dando seguimiento y llevando la “supervisión de autor” de este convenio. Actualmente en el marco del convenio se están formando grupos de trabajo para su implementación.

Sin duda, es una cuestión extremamente actual y dolorosa para nosotros. Por eso, seguiremos aplicando serios esfuerzos para garantizar la protección de los derechos de nuestros autores.

– ¿Y si es posible reanudar la cooperación con China en área de aviones de combate, donde hace poco se pudo lograr resultados impresionantes?

– En principio, esta cooperación nunca quedó en suspenso. En los años 90 fue suscrito el convenio de fabricación en China bajo licencia de cazas Su-27. En parte, este convenio fue implementado, sin embargo, hasta ahora quedan problemas que exigen su solución, y las partes buscan compromisos para ultimarlos.

Nunca se ha suspendido el suministro de repuestos y la prestación de serviciós de modernización y mejoras en el material aéreo. Por eso yo no diría que en algun momento la cooperación con China en esta área fua suspendida. Ante todo, en lo que se refiere a los aviones de la familia Su-27, Su-30МК2, y otras máquinas.

Tras los incidentes trágicos del terremoto en la República Popular China, la parte china nos solicitó suministrar los aviones militares de transporte, en primer lugar los Il-76. Estábamos dispuestos a atender esta solicitud. Sin embargo, debido a ciertos problemas en la febricación de aviones, los plazos de entrtega se pospusieron para 2014. Y los chinos hablaban de los años 2011–2012. Sin embargo, encontramos una solución. Propusimos la alternativa de entregar las máquinas disponibles, es decir los aviones que estaban en uso. El contrato por los primeros tres aviones ya está celebrado. Además, nosotros ofrecimos algunas otras naves. Por tanto, el trabajo en este sentido se lleva a cabo de una forma bastante activa.

– ¿No podrá provocar el incremento en los suministros de los motores de aviación a China un enfriamiento en la cooperación técnico-militar con India, ya que China reexporta estos motores a Pakistán?

– El problema es que China hace reexportaciones no sólo a Pakistán, sino a una serie de otros países. Se trata de cazas ligeros JL-17. Pero, primero, estos aviones, por sus características, no pueden competir con las máquinas que estamos suministrando a India, los Su-30 y Mig-29. Son cazas modernos que forman base de la Fuerza Aérea de India, y por eso sería incorrecto hablar de algunas preferencias que obtiene, digamos, Pakistán, gracias a los suministros que vienen de China.

En segundo lugar, nosotros entregamos a la parte india la licencia para la fabricación de los motores RD-33. Es decir, ahora en India se fabrican motores que por su potencia superan a aquellos que Rusia vende a China.

Por estas razones, no veo algunos problemas o complicaciones. China lleva el comercio según sus propias reglas. Los chinos tienen sus intereses, y nosotros los nuestros. Suministrando motores a India, nosotros, ante todo, apoyamos a nuestra industria aeronáutica.

– ¿Qué lugar ocupa China en la lista de importadores de armamentos rusos, en la parte de cartera de pedidos? ¿Qué programas, además de entregas de motores de aviación y diferentes helicópteros, se implementan actualmente con China?

– Al inicio de este siglo se observó un determionado período de cooperación con China, cuando nos limitábamos a las entregas de repuestos para material bélico, algunas municiones y trabajos de reparación. Sin embargo, en los últimos dos-tres años el volúmen de cooperación técnico-militar ha crecido sustancialmente. Y ahora China está entre los tres socios principales de Rusia en esta área. Ya se han definido las áreas prioritarias de esta cooperación, entre las cuales figuran los temas de aeronáutica, industria naval y otros.

Ahora optamos por el camino de asegurar, por vía de creación de centros de servicios, una atención continua a aquel material que hemos suministrado anteriormente. Ya hemos realizado consultas sobre la instalación en territorio de China de centros de servicios para helicópteros Kamov y buques de la Marina de Guerra de la República Popular China.

Le reitero que China es un país muy serio, que desarrolla y fabrica bastantes tipos de armamentos. Sin embargo, este país sigue dirigiéndose a la Federación de Rusia para tener acceso a los modelos más recientes de armamentos y material bélico. El material más sencillo, como los cazas ligeros que ya mencionaba, los chinos ya producen en su país.

Más una esfera de nuestra colaboración está en los trabajos científicos y experimentales conjuntos, en intereses de la industria china. Y es un proyecto de largo alcance.

– ¿Siente usted tras su espalda la respiración caliente de los compañeros chinos en los mercados latinoamericano, africano y asiático?

– Es natural que todo mercado supone la competencia. No importa si se trata de productos de uso civil o militar. En este sentido China no presenta ninguna excepción. El país produce un espectro bastante amplio de armamentos, por eso nosotros, en realidad, como se ha mencionado, sentimos la respiración caliente de compañeros chinos, inclusive en nuestros mercados tradicionales de África, Latinoamérica y Asia. En primer lugar se trata del material para el Ejército, incluyendo vehículos blindados y autos. Últimamente los chinos ofrecen a sus potenciales compradores los cazas ligeros, aviones de transporte, helicópteros, medios de defensa antiaérea de medio alcance. Ellos realmente han logrado determinados éxitos en el desarrollo de estos tipos de armamentros y material bélico.
Sin embargo, ahora no debemos hablar sobre quienes nos molestan, sino sobre las conclusiones que se debe hacer. A mi criterio, este tipo de competencia hace que nuestros productores nacionales se muevan con mayor rapidez, busquen nuevas formas de cooperación y sean más flexibles en su política de mercadeo. Por tanto, doy toda bienvenida a este tipo de competencia. Ella no permite que nuestras empresas sigan viviendo de su antiguo capital, y las obliga a desarrollar nuevos modelos de armamentos e material bélico. Esto se refiere también a la política de precios.

– ¿Existen algunos mecanismos de resistencia a la práctica china de copiar sin ninguna licencia los armamentos rusos? Por ejemplo, es muy conocido el hecho de producción en China de nuestros fusiles AK.

– Esta cuestión en varias ocasiones fue debatida a diferentes niveles. Creo que la suscripción del convenio de protección de la propiedad intelectual que ya hemos mencionado anteriormente, representa un serio e importante triunfo para nosotros. Precisamente este convenio tiene que definir el mecanismo de protección de los desarrollos de los productores rusos, y nos permite a actuar de una forma más eficiente y segura.

Nos impone también la posición de nuestros socios que no rechazan la necesidad de buscar caminos óptimos para resolver el problema y evitar acusaciones de copiado y plagio. Resulta que avanzamos en rumbos encontrados.

– Pero hay gente en Rusia que propone cortar toda cooperación técnico-militar con China, excepto los contratos ya firmados. ¿Respondería eso a nuestros intereses?

– No vale olvidar que nosotros somos socios estratégicos de la República Popular China. La cooperación técnico-militar es apenas un elemento de la cooperación global de los dos países, aunque este elemento en realidad tiene mucha importancia. Yo soy partidario de su futuro desarrollo. Y además, ambas partes coinciden en esta tesis.
Yo recomendaría a las cabezas calientes que exigen cortar la cooperación técnico-militar con China que simplemente piensen y sopesen todo una vez más. Además, yo, francamente, no veo en esta situación ninguna amenaza seria a los intereses del complejo industrial bélico de Rusia.

Lo más importante es edificar de una forma correcta la poitica exterior del país. Saber defender los intereses de los productores nacionales, estando conscientes que la cooperación técnico-militar debe ser ventajosa tanto para Rusia, como para China. Es un camino con tráfico en dos sentidos.